
“Los economistas que sólo de mala gana y bajo la presión irresistible de hechos incontrovertibles se habían tragado las implicancias anticapitalistas de la doctrina keynesiana volvieron con notoria algarabía a los panegíricos habituales de la armonía capitalista. Ellos permanecieron “pegados a los hechos observables”, jovialmente comenzaron a discutir la inflación como la mayor amenaza para el equilibrio continuo de las economías capitalistas y declararon, una vez más, que el exceso de ahorro, la sobrecapacidad y las depresiones eran reliquias de un pasado remoto y primitivo.
La economía, al exaltar las virtudes del mecanismo del mercado, al glorificar el monopolio y “las grandes empresas”, prácticamente canceló cualquier avance logrado como resultado de la revolución keynesiana y volvió a la complacencia de la “alegre década de los
veinte.
(Paul A. Baran, “La economía política del crecimiento”; ed. Fondo de Cultura Económica, México, 1959)

08 de Noviembre de 2011
Más de un centenar de obispos elegirán esta tarde al nuevo titular de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), que reemplazará al cardenal Jorge Bergoglio, quien presidió ese órgano durante seis años y no puede ser reelecto para un tercer período.
Desde ayer, unos 120 obispos llegaron al Cenáculo de Pilar para celebrar la 102° Asamblea Plenaria, en la que además de hablar de temas coyunturales para la Iglesia, tendrán la responsabilidad de determinar el próximo perfil de la Comisión Ejecutiva de la CEA para el trienio 2011-2014.
Si bien estaba previsto que la votación se realice el próximo miércoles, fuentes eclesiásticas confirmaron a NA que será "este martes por la tarde", para agilizar así la agenda estipulada.
La jornada del martes comenzará con el análisis del temario, seguramente con el denominado "intercambio pastoral" en el que los obispos exponen sus opiniones sobre la realidad de la Iglesia argentina.
Luego del almuerzo, entonces, llegaría el momento más importante con la elección, que representará el primero de tres grandes cambios que se avecinan para la Iglesia católica, ya que se sumará al probable reemplazo del embajador del Vaticano en la Argentina, el nuncio apostólico Adriano Bernardini, y el pedido formal de la "jubilación" de Bergoglio por llegar al límite de
edad de 75 años que podría alejarlo del arzobispado de Buenos Aires, la diócesis más importante de la Argentina.
Sin embargo, como es de rigor, una vez que se eleva ese pedido al Vaticano, la Santa Sede puede resolver que el prelado siga ejerciendo su cargo a pesar de haber sobrepasado el límite de los 75 años.
Por voto electrónico se elegirá la nueva composición de la Mesa Ejecutiva, con el presidente, sus dos vices y el secretario.
Para el miércoles quedaría la elección de los titulares de varias comisiones eclesiásticas importantes que terminan su mandato y, al igual que Bergoglio, no pueden ser reelectos.
Según pudo saber Noticias Argentinas, cada obispo tendrá una plancha con códigos de barra correspondientes a cada uno de sus pares, que irán pegando en otro sector donde se detallarán los cargos a elegir.
La elección sólo finalizará cuando uno de los obispos acumule al menos dos tercios de los votos.
Los nombres que se barajan son los mismos que en la previa, con el arzobispo de Santa Fe y actual vice segundo de la CEA, José María Arancedo, como uno de los principales postulantes a quedarse con el puesto de Bergoglio.
Arancedo es primo hermano del ex presidente fallecido Raúl Alfonsín y posee un manejo político más "moderado" que Bergoglio.
Además, tiene la venia del Gobierno nacional y conoce a la presidenta Cristina Kirchner, con quien viajó al Vaticano, invitado para participar de la comitiva argentina que recordó junto al Papa Benedicto XVI la mediación de la Santa Sede en el conflicto con Chile por el canal de Beagle.
Según indicaron fuentes del Gobierno a Noticias Argentinas, el actual arzobispo de Santa Fe seguiría la línea del Papa Benedicto XVI, quien marca no inmiscuirse con el poder político, lo que caería bien para relanzar la tirante relación con la Iglesia forjada en los últimos años.
También están dentro de las principales consideraciones el arzobispo de Corrientes Andrés Stanovnik y su par de Salta Mario Cargnello, aunque estos podrían formar parte de la "mesa chica" en alguna de las vicepresidencias.
La misma situación sufre el obispo de Gualeguaychú, Jorge Lozano, que al igual que Bergoglio tiene una formación teológica fuerte con una profunda vinculación a los problemas sociales.
Del otro lado aparece el arzobispo de La Plata Héctor Aguer, quien encabeza el sector más "conservador" de la Iglesia argentina, que intenta tener mayor representación en la próxima Comisión Ejecutiva de la CEA.
Aguer es presidente de la Comisión Episcopal de Educación y suele tener pronunciamientos fuertes como cuando describió a la materia escolar bonaerense Construcción de Ciudadanía como "neomarxista y gramsciana".