“Los economistas que sólo de mala gana y bajo la presión irresistible de hechos incontrovertibles se habían tragado las implicancias anticapitalistas de la doctrina keynesiana volvieron con notoria algarabía a los panegíricos habituales de la armonía capitalista. Ellos permanecieron “pegados a los hechos observables”, jovialmente comenzaron a discutir la inflación como la mayor amenaza para el equilibrio continuo de las economías capitalistas y declararon, una vez más, que el exceso de ahorro, la sobrecapacidad y las depresiones eran reliquias de un pasado remoto y primitivo.
La economía, al exaltar las virtudes del mecanismo del mercado, al glorificar el monopolio y “las grandes empresas”, prácticamente canceló cualquier avance logrado como resultado de la revolución keynesiana y volvió a la complacencia de la “alegre década de los veinte.

(Paul A. Baran, “La economía política del crecimiento”; ed. Fondo de Cultura Económica, México, 1959)

19 de Noviembre de 2010

 

Cristina firmó un acuerdo con el sector de la industria hidrocarburífera en Casa de Gobierno

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner aseguró ayer en el acto de firma de un acuerdo hidrocarburífero realizado en Gobierno que "la desigualdad es una de las causas de la conflictividad en los países en desarrollo" y señaló que "la excesiva rentabilidad no tuvo correlato con la producción de bienes y servicios".

"La lógica económica que imperó en el mundo causó la severa dificultad internacional. Nuestro modelo permitió sortear esa crisis. Lo que pasó en la Argentina, comparado con lo del resto del mundo, fue una verdadera maravilla. Reclamo a los empresarios que, antes que buenos, sean inteligentes. Malo o bueno es un término simple. Hay que tener inteligencia para profundizar el modelo", afirmó la presidenta.

"Hay que aceptar el conflicto, pero el conflicto no puede tomar de rehén a 40 millones de argentinos. Todos tienen derecho al reclamo, pero con responsabilidad", dijo la presidenta, quien indicó que "las finanzas fueron la punta del iceberg de la crisis que aún atraviesa el mundo".

La presidenta dijo además que "existe un gran ejercicio de responsabilidad en este compromiso, que debe ser cumplido por los empresarios" y sostuvo que "ha habido un salto cualitativo de los trabajadores y las empresas desde 2003".

"Hay que ayudar a profundizar ese clima. Siempre hemos respetado de forma irrestricta a todos los sectores y expresiones.Es el momento de la responsabilidad en el marco de los conflictos. Los va a haber, pero existe un marco regulatorio y un ministerio de Trabajo, además de un gobierno que defiende los intereses de los trabajadores. Algo de crédito tenemos", dijo la presidenta.