“Los economistas que sólo de mala gana y bajo la presión irresistible de hechos incontrovertibles se habían tragado las implicancias anticapitalistas de la doctrina keynesiana volvieron con notoria algarabía a los panegíricos habituales de la armonía capitalista. Ellos permanecieron “pegados a los hechos observables”, jovialmente comenzaron a discutir la inflación como la mayor amenaza para el equilibrio continuo de las economías capitalistas y declararon, una vez más, que el exceso de ahorro, la sobrecapacidad y las depresiones eran reliquias de un pasado remoto y primitivo.
La economía, al exaltar las virtudes del mecanismo del mercado, al glorificar el monopolio y “las grandes empresas”, prácticamente canceló cualquier avance logrado como resultado de la revolución keynesiana y volvió a la complacencia de la “alegre década de los veinte.

(Paul A. Baran, “La economía política del crecimiento”; ed. Fondo de Cultura Económica, México, 1959)

16 de Noviembre de 2011

 

Cristina retó a sindicalistas y empresarios y pidió compromiso

La Presidenta advirtió que su llamado incluye a los empresarios que no "reinvierten" en el país.

La presidenta Cristina Kirchner apuntó contra "los que ganan formidables sumas de dinero y no las reinvierten en la Argentina sino que se la llevan afuera", al reiterar su pedido de "no boicotear" al país.

En ese contexto, la presidenta, aseguró que "como hay prácticas sindicales que no son aceptables, también hay prácticas empresariales que son mucho menos aceptables".

Además, consideró que "muchas veces esas prácticas sindicales terminan cobrándose como víctimas a aquellos que las practican, las otras prácticas sindicales, las malas de los empresarios, ellos nunca las pagan, las termina pagando el pueblo, porque como los gatos siempre caen parados".

La mandataria se expresó de este modo desde la planta automotriz General Motor de Rosario, donde se presentó la unidad 200.000 del modelo "Agile" producido en el país, cuya fabricación fue financiada en 2009 con un préstamo otorgado por la
ANSES por $259 millones (a 4 años, con un 1 de gracia) en medio de la crisis financiera internacional, cuando la casa matriz en Estados Unidos estaba al borde de la quiebra.

Desde allí, la Presidenta hizo un pedido a los medios diciendo: "para que ninguno interprete como exégeta mis palabras y me haga decir lo que no dije, o me lo haga decir en forma incompleta lo que es mucho peor. La verdad a media no es una verdad es una mentira".

Así la presidenta se refirió a los medios que interpretaron ayer que el pedido de "no boicotear" que realizó fue solo para los gremios aeronáuticos en pleno conflicto. "Me referí a todos los sectores" y "a las practicas que solo piensan en la especulación y no la responsabilidad social", enfatizó la mandataria
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