
“Los economistas que sólo de mala gana y bajo la presión irresistible de hechos incontrovertibles se habían tragado las implicancias anticapitalistas de la doctrina keynesiana volvieron con notoria algarabía a los panegíricos habituales de la armonía capitalista. Ellos permanecieron “pegados a los hechos observables”, jovialmente comenzaron a discutir la inflación como la mayor amenaza para el equilibrio continuo de las economías capitalistas y declararon, una vez más, que el exceso de ahorro, la sobrecapacidad y las depresiones eran reliquias de un pasado remoto y primitivo.
La economía, al exaltar las virtudes del mecanismo del mercado, al glorificar el monopolio y “las grandes empresas”, prácticamente canceló cualquier avance logrado como resultado de la revolución keynesiana y volvió a la complacencia de la “alegre década de los
veinte.
(Paul A. Baran, “La economía política del crecimiento”; ed. Fondo de Cultura Económica, México, 1959)

03 de Noviembre de 2011
Unos 5.000 manifestantes se volcaron a las calles siguiendo a la agrupación "Occupy Oakland" que había convocado a una huelga, en la que participaron numerosos maestros y empleados estatales.
La acción transcurrió mayormente en forma pacífica. Sólo un pequeño grupo protagonizó incidentes y causó daños materiales en algunos edificios, entre ellos bancos y comercios, donde se rompieron vidrios, dijo la alcaldesa de Oakland, Jean Quan.
La operaciones marítimas en el puerto de Oakland, uno de los más grandes de Estados Unidos, fueron "bloqueadas" por las manifestaciones de los indignados norteamericanos que se reunieron bajo el eslogan "Occupy Oakland", siguiendo la línea de las demostraciones en Wall Street, según despachos de Ansa y DPA.
Los manifestantes habían anunciado la protesta luego que el ex infante de marina y veterano de la guerra de Irak, Scott Olsen, fuera herido gravemente durante un violento desalojo policial durante una "sentada" en Oakland.