“Los economistas que sólo de mala gana y bajo la presión irresistible de hechos incontrovertibles se habían tragado las implicancias anticapitalistas de la doctrina keynesiana volvieron con notoria algarabía a los panegíricos habituales de la armonía capitalista. Ellos permanecieron “pegados a los hechos observables”, jovialmente comenzaron a discutir la inflación como la mayor amenaza para el equilibrio continuo de las economías capitalistas y declararon, una vez más, que el exceso de ahorro, la sobrecapacidad y las depresiones eran reliquias de un pasado remoto y primitivo.
La economía, al exaltar las virtudes del mecanismo del mercado, al glorificar el monopolio y “las grandes empresas”, prácticamente canceló cualquier avance logrado como resultado de la revolución keynesiana y volvió a la complacencia de la “alegre década de los veinte.

(Paul A. Baran, “La economía política del crecimiento”; ed. Fondo de Cultura Económica, México, 1959)

07 de Octubre de 2010

 

El presidente de Ecuador volvió a agradecer "la eficacia" de los mandatarios de la Unasur

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, volvió a agradecer ayer "no sólo el respaldo, sino la eficacia" de los presidentes de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) ante la sublevación policial que puso en jaque a su gobierno el jueves pasado.


Correa destacó especialmente las llamadas de sus colegas de Colombia -país con el que Ecuador aún no tiene normalizadas las relaciones diplomáticas-, Juan Manuel Santos, para darle su respaldo, y de Perú, Alan García, quien cerró la frontera común apenas supo de la sublevación.

El mandatario ecuatoriano subrayó que siente mucho agradecimiento con Santos y que si bien "la ruta de la normalización de las relaciones diplomáticas (entre Ecuador y Colombia) estaba por buen camino, esto fortalece el proceso entre los dos países y los dos gobiernos", según reportó la agencia de noticias DPA.

Correa, presidente temporal saliente de la Unasur, destacó que 10 presidentes del organismo (salvo el de Brasil, Luiz Lula da Silva, por las elecciones, y el de Paraguay, Fernando Lugo, por su enfermedad) hayan dejado sus agendas y viajado a Buenos Aires para emitir una fuerte declaración contra intentos contra la democracia en Sudamérica.

Expresó su certeza de que "por lo menos en la región" no serán posibles estos gobiernos de fuerza, tras la declaratoria de la Unasur de excluirlos de inmediato y cerrar las fronteras ante cualquier hecho de esa naturaleza.

Así lo expresaron los mandatarios de la Unasur en la "Declaración de Buenos Aires sobre la situación en Ecuador" donde condenaron "enérgicamente el intento de golpe de Estado y el posterior secuestro del presidente Correa".

En el punto 4 de la declaración la Unasur advirtió "que en caso de nuevos quiebres del orden constitucional adoptarán medidas concretas e inmediatas tales como cierre de fronteras, suspensión del comercio, del tráfico aéreo y de la provisión de energía, servicios y de otros suministros".