
“Los economistas que sólo de mala gana y bajo la presión irresistible de hechos incontrovertibles se habían tragado las implicancias anticapitalistas de la doctrina keynesiana volvieron con notoria algarabía a los panegíricos habituales de la armonía capitalista. Ellos permanecieron “pegados a los hechos observables”, jovialmente comenzaron a discutir la inflación como la mayor amenaza para el equilibrio continuo de las economías capitalistas y declararon, una vez más, que el exceso de ahorro, la sobrecapacidad y las depresiones eran reliquias de un pasado remoto y primitivo.
La economía, al exaltar las virtudes del mecanismo del mercado, al glorificar el monopolio y “las grandes empresas”, prácticamente canceló cualquier avance logrado como resultado de la revolución keynesiana y volvió a la complacencia de la “alegre década de los
veinte.
(Paul A. Baran, “La economía política del crecimiento”; ed. Fondo de Cultura Económica, México, 1959)

17 de Mayo de 2010
Cristina, en España: “Pareciera que los problemas tienden a profundizarse y no a solucionarse”
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner adelantó ayer que en Madrid mantendrá reuniones bilaterales con líderes del viejo mundo, lo que le servirá para "tomarle el pulso en cuanto a las cosas" que están pasando en este continente, aunque previno que "pareciera ser que los problemas tienen a profundizarse y no a solucionarse".
Asimismo, sostuvo que ello "no debe llevarnos a la desesperanza" sino a "buscar otros caminos, otras vías".
A su llegada a Madrid para participar de la VI cumbre de América Latina y la Unión Europea, la presidenta anunció que tendrá "entrevistas bilaterales muy importantes con el primer ministro de Grecia, con el primer ministro de Irlanda, con el de Dinamarca y con el de Bélgica".
"Así podremos tomarle el pulso un poco más en cuanto a cómo están las cosas aquí y para reflexionar de todo lo que está pasando", dijo la presidenta, en declaraciones a la prensa en el hotel Intercontinental de Madrid, donde se aloja.
"Creo que será un buen antecedente para las reuniones del G-20 (en junio en Canadá y en noviembre en Corea) y nos van a permitir tener una visión más acabada, más completa de cómo están viendo los líderes una situación difícil que se viene prolongando en el tiempo", enfatizó.
En esa línea, dijo que esta situación "viene desde el año 2007, para ser más exactos, con altos y bajas, con la W de Rubín como decían pero que ya parece la W triplicada por unos cuantos".
"En definitiva, merecemos reflexiones tal vez diferentes a las tenidas hasta ahora porque lo que se ha visto hasta ahora no ha servido para conjurar los problemas que pareciera ser tienden a profundarse en vez de solucionarse", dijo.
En ese sentido, Cristina señaló que "esto no debe llamarnos ni a la desesperanza ni a la desesperación, al contrario, sino simplemente a intentar otros caminos, otras vías, intentar otros remedios como nos pasa cuando alguien está enfermo".
"Si lo trata un médico y le da una determinada medicación y resulta que el enfermo sigue igual o peor, bueno, habrá que cambiar de médicos o cambiar de remedios, pero esto es de pura lógica", amplió la presidenta.
Recordó que "es un indicio de locura pensar que con los mismos métodos ser van a obtener resultados diferentes, lo dije en la primera reunión del G20 en Washington cuando George Bush era presidente de los Estados Unidos de América".